El Volcanismo Cuaternario en el Ecuador
La Cordillera Real
La Cordillera Real
Al Este de la depresión interandina y a lo largo de la Cordillera Real, se encuentra la tercera fila de estratovolcanes. A diferencia de la Cordillera occidental, los edificios volcánicos en esta Cordillera no se encuentran formando una línea recta, más bien están dispersos sin ninguna organización. La longitud de esta franja alcanza unos 350 km con una anchura de hasta 30 km. Su rumbo es subparalelo a la fila volcánica de la Cordillera Occidental. Los principales volcanes que definen este lineamiento son (de Norte a Sur): El Soche, Cayambe, Pambamarca, la caldera de Chacana, Antisana, Sincholagua, Cotopaxi, Chalupas-Sincholagua, Tungurahua, El Altar y Sangay. El volcán El Revantador, a pesar de su ubicación en la zona subandina se lo asocia, dado su petrografía y geoquímica, con esta fila de volcanes.
La petrografía de las lavas jóvenes de estos estratovolcanes es bastante uniforme, estando constituida por andesitas básicas y andesitas. Una excepción constituyen las lavas de los volcanes Cayambe y El Soche, cuyas lavas recientes son mayoritariamente dacíticas. Adicionalmente, el Cayambe presenta una evolución similar a aquella observada en los volcanes de la Cordillera Occidental, es decir desde un volcán andesítico efusivo (el Viejo Cayambe) hasta un volcán mayoritariamente dacítico, caracterizado por el crecimiento y destrucción de domos. Finalmente, merece especial atención la existencia de dos grandes sistemas magmáticos; las calderas de Chacana y Chalupas, caracterizadas por una importante actividad riolítica.
Parece que los volcanes construyeron sus edificios hace varios cientos de miles de años, quizás hasta un millón de años atrás, y durante el transcurso del tiempo han sufrido colapsos repetidos o etapas de erosión intensa, los cuales han causado destrucción parcial del cono. Subsecuentemente la renovación de actividad ha construído un nuevo cono. Dentro de este grupo, se conoce que el Cotopaxi, Tungurahua, Antisana, Sangay y posiblemente el Cayambe han tenido actividad en tiempos históricos (desde 1532). Por otro lado, las dataciones 14 C ha permitido establecer que los conos jóvenes de estos edificios fueron construidos durante el Holoceno (casos del Cotopaxi, Tungurahua, Cayambe, Sangay y probablemente del Antisana).
Dada la frecuencia de sus erupciones, la altura de los estratovolcanes y la frecuente presencia de un casquete glacial, este grupo presentaría bastante peligro en futuras erupciones, que consistiría en flujos de lava, flujos piroclásticos, caídas de ceniza, grandes lahares y posiblemente avalanchas de escombros.
Antisana
 
Chacana
 
Cotopaxi
 
Tungurahua
     
 
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