Red de Observadores Volcánicos del Ecuador (ROVE)
La Red de Observadores Volcánicos del Ecuador (ROVE) es una iniciativa de ciencia ciudadana del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN), fundada en 2019 por el Dr. Benjamin Bernard en colaboración con la Cruz Roja Ecuatoriana, en el marco del proyecto Preparación Basada en Pronósticos (2017–2019). Su objetivo es fortalecer la vigilancia volcánica mediante la participación activa de la ciudadanía.
La creación de la ROVE respondió a una necesidad identificada durante múltiples crisis eruptivas en el país: disponer de información directa, oportuna y confiable desde el territorio. Experiencias en volcanes como Guagua Pichincha, Tungurahua, El Reventador, Cotopaxi y Sangay evidenciaron que los reportes ciudadanos —especialmente fotografías, videos y descripciones de la caída de ceniza— son fundamentales para comprender el alcance de los fenómenos volcánicos y complementar la vigilancia instrumental.
A partir de 2020, en el contexto de la actividad eruptiva del volcán Sangay y de la reactivación del volcán Cotopaxi, la red experimentó una expansión significativa mediante la implementación de capacitaciones virtuales, en las que participaron cerca de 1500 personas de diversas provincias del Ecuador. Desde 2021, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se sumó a este esfuerzo, promoviendo procesos de formación dirigidos a comunidades potencialmente afectadas por la caída de ceniza. Estas iniciativas incluyeron el trabajo con poblaciones del cantón Guamote (provincia de Chimborazo), en el marco del proyecto HIP – Preparativos Sangay (2021–2022), y posteriormente con comunidades de los cantones Latacunga y Saquisilí (provincia de Cotopaxi), a través del proyecto Anticípate por el Cotopaxi (2024–2025).
Los principales aportes de los miembros de la ROVE incluyen:
• Documentar la evolución de las erupciones.
• Validar y complementar la información instrumental.
• Comunicar de manera rápida, visual y georreferenciada los impactos en distintas localidades.
Actualmente, la ROVE cuenta con 420 observadores certificados, quienes conforman una red activa de monitoreo comunitario distribuida en todo el país.