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Los hijos de los sobrevivientes del terremoto permanecen en una frágil carpa a la intemperie en el pueblo de Anjar, en el estado occidental de Gujarat. Foto: Amit Dave/ Reuters

Por AltertNet – Traducción del inglés: G. Merino/IG-EPN

BHUJ, India - Cuando el suelo se sacudió en el estado de Gujarat, corazón industrial de la India, una soleada mañana una década atrás, destruyendo casas y matando a miles de personas, las autoridades realizaron un gran esfuerzo para la reconstrucción.

Exactamente diez años después, mientras Gujarat se desarrolla dentro de un modelo de progreso industrial en India, miles de víctimas de ese terremoto continúan recuperándose en frágiles covachas de madera y zinc, sin compensaciones y con poca comida y agua.

El terremoto de 7,9 grados golpeó durante la fiesta de celebración del 51 aniversario de la Independencia de India, el 26 de enero de 2001. Hacia las 9 de la mañana, mientras los niños corrían para izar la bandera hindú, el suelo en Gujarat se movió matando a alrededor de 14 mil personas, hiriendo a más de 150 mil y dejando a millones sin casa. El sismo casi arrasó con cuatro de los mayores pueblos incluyendo Bhuj y Anjar en la región de Kutch, estado de Gujarat, en la frontera con Pakistán.

A lo largo de Kutch, grupos de refugios temporales donde la vida es una increíble lista de calamidades dan testimonio de la inacabada tarea de recuperación, a pesar de los más que aceptables esfuerzos de las autoridades, quienes calcularon en 6,9 la magnitud del movimiento,  pordebajo de los 7,9 grados que le dio el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Al igual que para las otras víctimas, las ofertas de reconstrucción del gobierno suenan falsas para Pushpa Jaysih, de 80 años.

“Tengo que ir por los alrededores con un cuenco vacío a rogar por agua”, dice a Reuters Jaysih, quien perdió a su hija y a su casa en Anjar, en su frágil covacha que originalmente debía tener una vida útil de máximo dos años pero que se ha convertido en una casa permanente para ella.

“Nadie viene aquí para ver cómo estamos viviendo… Únicamente durante las elecciones ellos prometen ayudar, pero nunca lo hacen”, dice Jaysih, quien  trabaja cosiendo terminados para vestidos.

Pobres ignorados

Los socorristas hablan de miles de sobrevivientes del terremoto –la mayoría de los cuales se encuentran por debajo de la línea de pobreza urbana- que han sido excluidos de los altamente promocionados planes de rehabilitación y reconstrucción.

“El terremoto de Gujarat afectó a los sectores medios de la sociedad, especialmente a aquellos que vivían en casas más viejas”, decía un reporte del Comité de Emergencias por Desastres, radicado en Reino Unido, después del sismo.

“Hubo efectos sobre todos, pero los pobres son siempre más vulnerables cuando se trata de conseguir ayuda, en tanto que las clases medias tienen un buen acceso a los medios para su recuperación.”

El gobierno de Gujarat y las agencias de ayuda fueron reconocidos por su respuesta y las autoridades pusieron en marcha un muy aplaudido plan de rehabilitación. Sin embargo, aún existen muchos lugares a lo largo de la últimamente muy seca región de Kutch –tanto urbanos como rurales- donde los sobrevivientes permanecen desesperanzados sin forma de recuperarse, en medio de la apatía del gobierno.

Pocos tienen acceso a agua limpia. La mayoría hace sus necesidades al aire libre. Y muchos luchan para conseguir dos comidas al día para sus familias.

“Muchos de ellos pertenecen a tribus, otros son parte de comunidades de las ‘castas bajas’, los hay musulmanes, pero todos ellos tienen una cosa en común… la pobreza”, dice Bharat Parmer, el coordinador del programa Acción de Ayuda Internacional en Kutch.

“Un gran número de estas personas arrendaban y no poseían tierras de modo que ha sido mucho más difícil para ellos reclamar sus derechos, ya que la rehabilitación se enfocó mayormente en los propietarios de terrenos y viviendas.”

No obstante, las autoridades locales dicen que sus planes de recuperación fueron incluyentes y que, de lejos, han cubierto a todos aquellos que fueron golpeados por el terremoto.

“No creo que haya gente que no recibió aquello que necesitaba –puede haber uno que otro caso por aquí o allá-, pero hemos recuperado todo lo que necesitaba ser recuperado”, dice Gunvant Vaghela, contador y el segundo servidor público más antiguo en el distrito de Kutch.

Numerosas familias en el Comité del Pueblo corren un gran riesgo. Foto: diario Hoy

La semana pasado, diario Hoy informó que durante 2010 se registraron 83 emergencias entre deslizamientos, derrumbes e inundaciones en varios sectores de Quito. Ante esta situación, los vecinos reclaman atención y el Cabildo refuerza las acciones del Plan de Riesgos.

 

La calle Carlos Fortines del barrio La Paz del Comité del Pueblo permanece vacía. A lo lejos apenas se escucha los ladridos de los perros, las huertas de algunas viviendas están cubiertas de maleza y polvo.

 

De allí salieron 65 familias que tuvieron que ser reubicadas en diciembre pasado tras un deslizamiento que destruyó seis casas en el borde de la quebrada San Antonio.

 

Sin embargo, en la calle Fco. De Arboleda aún viven los propietarios de más de 60 viviendas construidas con bloques y techos de zinc.

 

Darwin Ayala, uno de los moradores, indicó que los efectos del invierno han desgastado las casas que aún quedan junto a la quebrada por lo que se debió reforzar su seguridad.

 

"Todavía no hemos hablado con las autoridades sobre las relocalizaciones, a pesar de que aseguraron que todo está listo", dijo.

 

Un panorama similar se vive en el sector de La Ferroviaria Media. Allí una escalinata de cemento es el único ingreso a un conjunto de viviendas apostadas en la ladera John Tompson.

 

Xavier Simbaya, explicó con angustia que la tierra se ha humedecido por las lluvias y eso ha generado derrumbes pequeños y caída de árboles.

 

En la zona 33 de ese mismo sector hace 14 días un muro de tierra se derrumbó y arrasó con tres obreros que cavaban un zanja en un terreno. Uno de ellos falleció.

 

En el barrio La Libertad del sector San Roque, en el centro, también se observan desprendimientos de capas de tierra junto a las viviendas asentadas en la ladera.

 

Adriana Ordóñez, quien vive en la zona desde hace 13 años, se mudará el próximo mes porque los terrenos se han ido desgastando por la salida de vertientes de agua.

 

"No puedo dejar a mis hijos solos, vaya a pasar algún desastre por las constantes granizadas. Además la humedad de las viviendas afectan a la salud", dijo.

 

Casos como estos se registran en 80 barrios en la capital que permanecen en riesgo por las fallas morfológicas que caracterizan a Quito y que se acentúan por el clima.

 

Según datos de la Secretaría de Seguridad del Municipio en 2010 se registraron 83 eventos morfoclimáticos (deslizamientos, derrumbes, inundaciones y más). De ellos 61 ocurrieron en abril, julio, noviembre y diciembre.

 

Lourdes Rodríguez, secretaria de Seguridad, indicó que se han endurecido las políticas de riesgo desde noviembre, por ser el mes de más lluvias en cinco años.

 

Agregó que ha habido pocos avances en el plan de gestión de riesgos debido a que se esperan los estudios de vulnerabilidad sísmica que determinarán las zonas más afectadas por fallas geológicas que se intensifican con el paso de las lluvias. (MDA)

 

Acciones a mediano plazo

 

Parte de las acciones a mediano plazo que ejecutará la Secretaría de Seguridad en el plan de gestión de riesgos se centrarán en reforzar los comités de gestión de riesgo, encargados de realizar simulacros en todo el Distrito, el primero se iniciará el 3 de febrero.

 

Ante las estadísticas ya se habilitó un mecanismo de alerta temprana para que las personas reconozcan los signos de desastres y las reporten al 1800 242424. Grupos de la Epmmop y la Emaap atenderán los llamados con el 911.

 

Asimismo se continuará con el plan de relocalización de familias. La meta es reubicar a 500 familias este año.

 

Se adecuarán espacios seguros dotados de carpas, alimentos y hospitales ambulantes.

Luz del Domingo con información sobre terremotos, que circulará en febrero.

Gracias a la cooperación entre la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, más de 500 mil personas en todas las provincias de Ecuador podrán informarse sobre qué hacer en caso de terremoto. Los consejos serán publicados en la hoja volante "Luz del Domingo", editada por la Imprenta Don Bosco, que se entrega a las personas que acuden a los templos católicos los domingos, el 6 y 20 de febrero próximos.

Por Abdul Sattar / The Associated Press

Habitantes de Jafarabad, Pakistán, oran frente a sus viviendas después del terremoto de la madugada del miércoles del 19 de enero.

QUETTA, Pakistán -- Un potente sismo en Pakistán, que sacudió edificios en la India, Afganistán y Emiratos Arabes, provocó graves daños en las viviendas de adobe cercanas al epicentro, pero no causó muchos daños, ni víctimas.

El terremoto de magnitud de 7,2 grados a las 1:30 de la madrugada del miércoles, en una área remota del sudoeste de Quetta, capital de la provincia de Baluchistan, no muy lejos de la frontera afgana. Al producirse el sismo miles de personas salieron despavoridas de sus viviendas en medio del pánico.

Los temlores se sintieron por todo el sur y el centro de Pakistán, Afganistán, la India y los Emiratos Arabes, dijeron los residentes.

El terremoto dañó unas 200 viviendas en Dalbandín, un pueblo de 15.000 personas situado cerca del epidentro, dijo que Nadeem Ahmed, presidente de la Agencia Nacional de Manejo de Desastres de Pakistán. No se informado de víctimas hasta el momento en todo el país, indicó.

Pero las autoridades seguían registrando las zonas remotas de Baluchistan, relató Saeed Jamali, comisionado adjunto del distrito de Chaghi.

Boletín especial del volcán Tungurahua No. 02

 

17 de enero de 2011

A partir del 5 de enero pasado, fecha del anterior Informe Especial, la actividad del volcán ha continuado disminuyendo. Durante los últimos 12 días las columnas de emisión han estado constituidas exclusivamente por vapor de agua sin que se haya detectado la presencia de ceniza en las mismas. Desde el 25 de diciembre del 2010 no se han registrado explosiones y la cantidad de sismos LP (largo período, evidencia de transporte interno de fluidos) ha descendido aún más. Los contenidos de gas SO2 en las emisiones se mantienen en valores bajos, lo cual es corroborado también por los resultados de las medidas satelitales del sensor OMI. Las medidas de deformación tampoco han sufrido variaciones respecto a la relajación descrita en el informe del 5 de enero pasado.

 Por otro lado, en dicho Informe el IG había indicado también que durante la última mitad del mes de diciembre anterior se detectó la presencia de sismos de tipo VT a razón de uno por día en promedio. Este tipo de sismos generalmente en el caso del volcán Tungurahua han sido sintomáticos de nuevas intrusiones magmáticas y han sido los precursores de un incremento de la actividad explosiva. Sin embargo, como se indica antes, la actividad del volcán continúa disminuyendo y no se han detectado evidencias en los otros parámetros monitoreados que haya nuevas intrusiones magmáticas significativas. En este caso, se estima que la presencia de tales sismos VT fueron más bien el resultado de condiciones de descompresión en la cámara magmática y en los conductos del volcán, una vez que la presión interna se agotó como producto de la liberación de presión ocurrida durante la intensa actividad del 4 de diciembre y continuada durante la actividad moderada evidente hasta la última semana del año 2010. No se han registrado eventos de tipo VT en lo que va del 2011.

Bajo estas condiciones, tal como manifestábamos en nuestro primer Informe Especial del año 2011, nuevamente se confirmaría lo previsto en el primer escenario presentado en el Informe Especial del 7 de diciembre de 2010, por lo que se estima que se ha agotado ya el  volumen de la intrusión de magma que dio origen a los episodios explosivos que se iniciaron el 22 de noviembre de 2010 y por tanto no se prevé la ocurrencia de nueva actividad explosiva en el corto y mediano plazo.

 De todas maneras el IG recuerda que durante el año 2010 en el volcán Tungurahua se produjeron, principalmente en mayo y en menor medida en noviembre, erupciones súbitas sin precursores evidentes que hubieran sido registrados en el sistema de monitoreo volcánico, por lo que las autoridades y la población deberán ser conscientes de esta nueva forma de funcionar del volcán Tungurahua que da muy poca posibilidad de emitir avisos previos.

 El IG continúa en su labor permanente de vigilancia del volcán y de ocurrir cambios en las condiciones actuales, se comunicará inmediatamente a las autoridades y a la comunidad.

Instituto Geofísico

Escuela Politécnica Nacional

12:00 (tiempo local)