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Uno de sus objetivos fundamentales es el monitoreo sísmico permanente de la actividad de origen tectónico y volcánico del territorio nacional.

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Volcanes

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Los volcanes activos son observados a través de diversas tecnologías.

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Instrumentos

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La tecnología comprende un conjunto de teorías y técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico. No es de sorprenderse que a diario aparezcan nuevas técnicas y revolucionarias teorías que permitan que la tecnología avance a pasos agigantados, facilitando procesos y resolviendo problemas dentro de diversas áreas del quehacer de la comunidad en general.


Desde su creación, el IG ha visto la necesidad de utilizar instrumentos que le permitan realizar una precisa vigilancia tanto en sísmica como en varios otros parámetros relacionados al vulcanismo.

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Como parte del monitoreo continuo del volcán Cotopaxi, el 1 de abril de 2026, técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) se desplazaron hasta la zona del parqueadero del refugio “José Ribas”, ubicado al norte del volcán.
El objetivo fue realizar la vigilancia multiparamétrica de la actividad superficial del volcán, mediante sobrevuelos con drones equipos con cámaras térmicas, visuales y multiespectrales, lo que permitió medir temperaturas y analizar cambios morfológicos en zona alta del volcán, por ejemplo, en la zona del cráter.

Trabajos de monitoreo térmico y morfológico en el volcán Cotopaxi
Figura 1. Izquierda: monitoreo de las condiciones climáticas en la zona para la realización de sobrevuelos con dron (Foto: E. Telenchana/IG-EPN). Derecha: sobrevuelo con dron equipado con sensor térmico para la medición de temperaturas (Foto: E. Telenchana/IG-EPN).


Durante la campaña se ejecutaron múltiples sobrevuelos con el objetivo de generar modelos digitales de elevación y ortomosaicos, orientados a la evaluación de posibles variaciones en la actividad superficial del volcán. Los resultados obtenidos no evidencian cambios significativos en la morfología del cráter en comparación con campañas anteriores (7 de noviembre de 2025). El evento más relevante fue el desprendimiento de un sector de la pared rocosa denominada Yanasacha, ocurrido el día 14 de marzo 2026, el cual generó una avalancha de nieve. El análisis preliminar indica que el área afectada fue de aproximadamente 75 m2, con un volumen cercano a los 1000 m3.

Trabajos de monitoreo térmico y morfológico en el volcán Cotopaxi
Figura 2. Ortomosaicos visual y térmico del cráter del volcán Cotopaxi durante el sobrevuelo efectuado el 1 de abril de 2026 (Elaborado por: B. Bernard /IG-EPN).


En cuanto a las temperaturas, el valor máximo se localizó en el fondo del cráter, alcanzando más de 200 °C y saturando el rango High Gain del sensor térmico del dron (Fig. 3). Al comparar estos resultados con los obtenidos en noviembre de 2025 (152 °C), se observa un ligero incremento en los valores de temperatura, que pueden considerarse como típicos de un volcán activo con dos erupciones recientes (2015, 2022-2023), como el Cotopaxi. Por otro lado, factores climáticos, parámetros de vuelo, entre otros aspectos de índole superficial, pueden influir en este tipo de mediciones.

Trabajos de monitoreo térmico y morfológico en el volcán Cotopaxi
Figura 3. Temperaturas medidas durante los sobrevuelos con dron. Izquierda: imagen térmica del 7 de noviembre de 2025, con una temperatura máxima de ~152 °C. Derecha: imagen térmica del 1 de abril de 2026, con una temperatura superior a 200 °C. Los colores anaranjados representan anomalías de calor y no deben ser confundidos con cuerpos volcánicos como por ejemplo lava (Fotos: B. Bernard/IG-EPN).


Por otro lado, se realizaron sobrevuelos en la zona del campo fumarólico de Yanasacha, lo que permitió observar con mayor detalle su morfología y temperatura, registrándose un valor máximo de 45 °C. Asimismo, se identificó el área desde la cual se desprendió un bloque de roca que generó la avalancha de nieve del 14 de marzo de 2026 (Fig. 4).

Trabajos de monitoreo térmico y morfológico en el volcán Cotopaxi
Figura 4. Zona de Yanasacha, desde donde se desprendió un bloque de roca que originó la avalancha del 14 de marzo de 2026 (Fotos: E. Telenchana/IG-EPN).
En adición, se sobrevoló el campo fumarólico oriental, donde se registró una temperatura de ~25 °C, similar a la de campañas anteriores. Sin embargo, desde el punto de vista morfológico, se observa una disminución de la cobertura del glaciar y de la nieve en comparación con dichas campañas (Fig. 5).


Trabajos de monitoreo térmico y morfológico en el volcán Cotopaxi
Figura 5. Zona de fumarolas del flanco oriental del volcán Cotopaxi, comparando las condiciones del 7 de noviembre de 2025 y del 1 de abril de 2026 (Fotos: B. Bernard y E. Telenchana/IG-EPN).


Finalmente, durante los sobrevuelos con dron también se aprovecharon las buenas condiciones climáticas para observar otros volcanes de la región, como el Sincholagua, Cayambe, Antisana, Sumaco, entre otros.

Trabajos de monitoreo térmico y morfológico en el volcán Cotopaxi
Figura 6. De izquierda a derecha se aprecian los volcanes Sincholagua, Cayambe, Antisana y Sumaco, captados durante un sobrevuelo sobre el cráter del volcán Cotopaxi (Foto: E. Telenchana/IG-EPN).


Actualmente, el volcán Cotopaxi presenta un nivel de actividad interna Baja con tendencia ascendente y una actividad superficial Baja sin cambios.

Los trabajos aquí presentados fueron realizados con el apoyo logístico del Parque Nacional Cotopaxi (Ministerio del Ambiente y Energía).

 

E. Telenchana, B. Bernard, H. Calderón, M. Almeida.
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

Debido a las últimas emisiones de ceniza del volcán Sangay, miembros del Área de Vulcanología del IG-EPN e investigadores del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia (IRD) visitaron las poblaciones afectadas por caída de ceniza en las provincias de Chimborazo y Tungurahua, con el objetivo de tomar muestras de ceniza de estas erupciones.

Durante el recorrido realizado principalmente por las carreteras San Andrés – Riobamba – Cebadas, Riobamba – Guano y Chambo – Quimiag – Penipe – Puela; los técnicos tomaron muestras de ceniza y realizaron el mantenimiento de los cenizómetros de la red de vigilancia. Se recolectaron cerca de 50 muestras de ceniza dispersas a lo largo de los depósitos dejados por las erupciones del 6 y el 11 de marzo.

Trabajos de muestreo de ceniza de las últimas erupciones del Volcán Sangay
Figura 1. Mapa de dispersión con los puntos de muestreo, en donde se recolectaron las muestras de ceniza de las erupciones del 6 y el 11 de marzo del 2021.


Colaboración entre el IG-EPN y la University College de Londres (UCL)

En la semana del 25 al 28 de febrero de 2025, gracias a la colaboración de la investigadora, Dra. Elizabeth Gaunt de la University College de Londres (UCL), el personal de las áreas de Vulcanología e Instrumentación del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN), realizó tareas de: vigilancia, muestreo de rocas, y apoyo logístico durante las labores de instalación de una nueva estación de monitoreo en el volcán Sangay.

Trabajos de muestreo e instalación de una nueva estación de vigilancia en el volcán Sangay
Figura 1. Vista del volcán Sangay desde la ciudad de Macas, provincia de Morona Santiago. (28/02/2025). Fotografía: E. Gaunt/UCL.


El volcán Sangay es uno de los volcanes más activos del Frente Volcánico Ecuatoriano. Con una altura aproximada de 5230 m snm, es también uno de los volcanes más altos de los Andes. Desde mayo de 2019 hasta el presente, este volcán experimenta uno de sus períodos eruptivos más importantes, causando diferentes tipos de afectaciones a nivel local y regional, debido a la caída de ceniza y generación de lahares secundarios producto de la removilización del material depositado en las diferentes erupciones, por efecto de las lluvias.

Gracias a la disponibilidad de un helicóptero, se efectuó una inspección a los drenajes Río Upano y Río Volcán, con el embalse (represamiento) formado en los últimos años. Las fotografías de la figura 2, el represamiento sobre el río Upano, mismo que ha ido acumulando sedimentos disminuyendo su profundidad (Figura 2.A); el segundo cuadro muestra en el drenaje del río Volcán, diferentes depósitos asociados con la ocurrencia de lahares (Figura 2.B). Los flancos del volcán Sangay (Figura 2.C) muestran las zonas bajas del volcán, erosionadas por los impactos de los fenómenos (nubes ardientes, proyectiles de roca) asociados a la actividad explosiva registrada durante el proceso eruptivo desde 2019 hasta la actualidad.

Trabajos de muestreo e instalación de una nueva estación de vigilancia en el volcán Sangay
Figura 2. A. Vista de frente al embalse del Río Upano en la conjunción con el Río Volcán. B. Zona alta del cauce del Río Volcán, con terrazas formadas por el descenso de flujos de lodo. C. Vista del flanco suroriental del volcán Sangay, donde se distingue la regeneración de vegetación luego de verse afectada por actividad explosiva intensa de 2021, efectos del proceso eruptivo ocurrido a lo largo del último período eruptivo desde 2019 al presente. Fotografías: a) F. Naranjo, b) y c). M. Almeida.


Las muestras de rocas más relevantes se obtuvieron principalmente en las terrazas ubicadas en las cabeceras del Río Volcán (Figura 3.a y 3.b) y en el frente del flujo de lava de 2021 (Figura 3.c). Las muestras recogidas se enviarán al Reino Unido (UK), en donde se realizarán los análisis de la geoquímica y sus propiedades físicas para determinar las condiciones a las que se encontraba el sistema volcánico en profundidad.

Trabajos de muestreo e instalación de una nueva estación de vigilancia en el volcán Sangay
Figura 3. Equipo de muestreo: E. Figura 3. A. E. Gaunt y M. Almeida, trabajando en las terrazas de la cabecera del Río Volcán (a y b) y sobre el flujo de lava generada en 2021(c), siendo este evento, de suma importancia para este trabajo. Fotografías: a) y b) E. Gaunt. c) M. Almeida.


El uso de las cámaras infrarrojas sirve para visibilizar los productos calientes emitidos por el volcán, tales como: flujos de lava, rocas incandescentes, nubes ardientes o lahares calientes. En este caso, la figura 4 muestra en el recuadro de color amarillo, la identificación de rocas calientes que se desprenden de un flujo de lava activo. Todos estos productos descienden por la quebrada suroriental del volcán.

Trabajos de muestreo e instalación de una nueva estación de vigilancia en el volcán Sangay
Figura 4. Fotografía del flanco suroriental del volcán Sangay. En el recuadro amarillo se muestra una imagen obtenida con cámara infrarroja, que evidencia productos calientes en la quebrada suroriental.


Las labores de instalación de la nueva estación de la red de vigilancia incluyeron el traslado de varios equipos hacia una nueva estación a 12 km al suroccidente del volcán Sangay. Debido al peso de los equipos y lo remoto del sitio, el transporte aéreo resulta imprescindible.

Trabajos de muestreo e instalación de una nueva estación de vigilancia en el volcán Sangay
Figura 5. Preparación de equipos para el envío (a y b) y posterior entrega aérea de la carga en el sitio de la nueva estación de monitoreo del volcán Sangay (c). Fotografías: a) y b) F. Naranjo, c) D. Acosta.


Los trabajos realizados en el volcán Sangay son extremadamente complejos y requieren de personal entrenado y calificado, bajo estrictas normas de seguridad.

Trabajos de muestreo e instalación de una nueva estación de vigilancia en el volcán Sangay
Figura 6. Personal que integró la comisión: A. En las instalaciones del IGEPN, Quito. De izquierda a derecha: M. Almeida, F. Vásconez, E. Gaunt, F. Naranjo, F. Mejía, D. García, L. Vélez y D. Acosta. B. En Macas, junto con la tripulación del helicóptero de la empresa Ecocopter S.A., bajo el mando del Capitán Sherman Díaz.


El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional agradece el gran aporte de la Dr. Elizabeth Gaunt por las facilidades brindadas en el uso de la aeronave que permitió alcanzar los objetivos y cumplir las labores efectuadas en el volcán Sangay.

 

F. Naranjo, M. Almeida
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

E. Gaunt
University College de Londres UCL

Un equipo técnico del Instituto Geofísico ascendió al volcán Cotopaxi el día 26 de marzo de 2026, con el objetivo de realizar algunos trabajos de vigilancia de la actividad superficial del volcán, entre ellos la medición de temperatura (dron infrarrojo, cámara infrarroja, y termocupla), así como la medición de gas volcánico (multiGAS).

El ascenso fue posible gracias a la colaboración del Sr. Cristian Rivera (Guía de alta Montaña – ASEGUIM), quién lideró la expedición hacia la cumbre; y el apoyo logístico del Refugio José Ribas y el Parque Nacional Cotopaxi - MAE en las personas de: Sr. Fernando Rubio (Administrador Refugio) y Sr. Francisco Núñez (Director Parque Nacional Cotopaxi), quienes facilitaron a todo el equipo los servicios del Refugio.

El Cotopaxi es uno de los volcanes activos más importantes del arco volcánico ecuatoriano. Sus fases eruptivas más recientes ocurrieron en 2015 (en condiciones de conducto cerrado: meses de agitación) y 2022 (en condiciones de conducto abierto: súbita). Estas dos experiencias contribuyeron al fortalecimiento de la relación entre guías certificados, científicos del Instituto Geofísico y funcionarios del Parque Nacional Cotopaxi.

El equipo inició el ascenso a las 0h00 TL, una vez en la cumbre se realizó una medición de temperatura ambiente (- 5 ºC) para calibrar los análisis posteriores de temperaturas obtenidas.

Se realizaron mediciones de temperaturas utilizando diferentes metodologías: directo (termocupla) y remoto (cámara infrarroja). Las temperaturas directas son más fiables, pero son muy puntuales, es decir cubre una zona muy pequeña; mientras que las remotas permiten tener un campo de observación más amplio, aunque están limitadas por las condiciones ambientales (presencia de nubles, humedad, distancia y geometría del cuerpo), por tanto se considera la temperatura máximas aparente (TMA), que suelen diferir ligeramente de la temperatura real. En la cumbre fue posible medir la temperatura del glaciar, con un valor de -5 ºC, similar a la temperatura ambiental, a una profundidad de 0.50 m, La pared interna del cráter en el borde nororiental mostró una TMA-Remota de 14.5 ºC, con volcán nublado, considerándose como referencial, debido a la presencia de nubosidad. El sustrato rocoso en la zona aledaña al campo fumarólico de Yanasacha, en la ruta de descenso, mostró temperaturas de: T-directa= -1.5 ºC; TMA-remota= 3.5 ºC. Todas estas temperaturas pueden ser consideradas como bajas, sin embargo, el campo fumarólico de Yanasacha mostró TMA-remotas y variables entre 28 y 45 ºC, distribuidas en todo el campo. La máxima temperatura se ubica al occidente del campo fumarólico. Se divisaron distintos chorros de gas focalizados, especialmente en la zona del colapso de roca que generó la avalancha del 14 de marzo del año en curso.

Trabajos de vigilancia de actividad superficial en la cumbre del volcán Cotopaxi
Figura 1. Obtención de temperaturas mediante diferentes técnicas: Cámara IR (A: foto de rango visible, B: Infrarrojo), Termocupla, y Cámara Infrarroja/IR (A: Rango visible, B: Infrarrojo).


En cuanto a la medición de gas, durante el ascenso no se pudo percibir claramente el olor a ácido sulfhídrico (H2S; gas hidrotermal maloliente, similar a huevos podridos), con excepción de la cumbre. El nivel de percepción del gas fue descrito por el guía como bajo, tomando en cuenta su experiencia en la percepción de este gas durante otros ascensos previos.

El equipo multigas pudo detectar bajas concentraciones (0.5 - 1 ppm) ambientales en el sector aledaño al campo fumarólico de Yanasacha, y moderadas (> 1 ppm) en la cumbre norte del volcán.

Las razones entre las concentraciones de diferentes especies de gas que se detectaron se mantienen estables respecto a la última medición (realizada por un guía ASEGUIM: Sr. Marco Aza), del 5 de marzo de 2026, y corresponden a la detección de gas magmático (CO2/SO2 < 7, SO2/H2S < 3), más rico en dióxido de azufre (SO2), si lo comparamos con mediciones realizadas en 2025 y 2024.

Trabajos de vigilancia de actividad superficial en la cumbre del volcán Cotopaxi
Figura 2. Medición directa de gas volcánico utilizando un equipo MultiGAS (Sistema de Análisis de Gas – Multicomponente). A) Pluma de gas emitida por el volcán el 26 de diciembre de 2026, con altura de 300 m sobre el nivel del cráter. B) Registro del equipo a tiempo real: rojo – dióxido de azufre (SO2), verde – ácido sulfhídrico (H2S, gas con olor), azul – dióxido de carbono (CO2).


Es importante mencionar que las concentraciones ambientales son variables en función de la velocidad y dirección del viento. Por tanto, portar una máscara contra gases ácidos y halogenuros (tipo E - color amarillo) para ser utilizada de forma eventual, constituye una medida de mitigación al impacto directo de estos gases potencialmente nocivos para la salud. Durante el ascenso realizado, se registraron concentraciones bajas de este gas desde la cota de los 5.600 m snm, y valores moderados en la zona de la cumbre (5.897 m snm).

De forma sintética se puede concluir que: 1. Se registró un incremento de SO2 (gas magmático) en la composición química de la pluma de gas emitida desde el cráter. 2. Se registró un leve aumento en la temperatura de las rocas del campo fumarólico de Yanasacha, especialmente en el sector occidental. 3. Las temperaturas medidas en el glaciar y sustrato rocoso son consideradas como normales.

Trabajos de vigilancia de actividad superficial en la cumbre del volcán Cotopaxi
Figura 3. Mapa sintético de los puntos de trabajo, mediciones de gas y mediciones de temperatura.


Al momento de la emisión del presente informativo, la actividad del volcán se mantiene catalogada como: Interna BAJA, con tendencia ASCENDENTE; y Superficial BAJA, con tendencia SIN CAMBIO.

 

Marco Almeida, Freddy Vásconez, Daniel Sierra.
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

El jueves 19 de septiembre de 2024, un equipo del área de vulcanología del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) realizó una visita a la zona del cráter del volcán Guagua Pichincha. El objetivo de la visita fue la ejecución de diferentes tareas de vigilancia volcánica, tales como: captura de imágenes térmicas, medición directa de temperatura con termocupla, medición de gases volcánicos con MultiGAS, sobrevuelos con dron (aeronave no tripulada) para la generación de un modelo digital de terreno (visual y térmico) y reconocimiento de las fuentes termales de la naciente del Río Cristal.

Trabajos de vigilancia de la actividad superficial del Volcán Guagua Pichincha
Figura 1.- Fotografía de las mediciones de gas (MultiGAS: maletín de color amarillo) y mediciones con termocupla efectuadas en las fumarolas del cráter del volcán Pichincha. (Foto: R. Valdez / Robinski).


Además del personal técnico del IG-EPN, se incorporó el reconocido fotógrafo ecuatoriano Roberto Valdez (Robinski), quien capturó imágenes de los trabajos que realiza el IG-EPN con el fin de documentar la misión de vigilancia e investigación. Es importante recordar que el ingreso al cráter del Guagua Pichincha se encuentra prohibido para actividades turísticas por motivos de seguridad. Las misiones técnicas a esta zona sólo se las realiza de manera esporádica y con el fin de aportar datos necesarios para la vigilancia volcánica del Guagua Pichincha. Estas misiones se realizan considerando los niveles de actividad y manteniendo contacto permanente con el equipo de vigilancia a tiempo real en el Centro de Monitoreo del IG-EPN.

El volcán Guagua Pichincha (4675 m snm) es un volcán activo, localizado aproximadamente 12 km al occidente de la ciudad de Quito y forma parte del Complejo Volcánico Pichincha. Se sabe por los reportes históricos que el Guagua Pichincha ha erupcionado varias veces, incluyendo 1566, 1575, 1582 y la conocida erupción de 1660, cuando se registró una caída de 4 cm de espesor en Quito.

El último período eruptivo del volcán Guagua Pichincha tuvo lugar entre 1999 a 2001 y estuvo precedido por actividad freática (explosiones de vapor de agua). Las primeras explosiones de origen magmático se dieron el 5 y 7 de octubre de 1999. Para el año 2001, la actividad disminuyó dejando a la vista el cráter del volcán con la morfología que conocemos hasta la actualidad.

Para saber más sobre la información reciente del Guagua Pichincha, revisa el informe anual del 2023 en el siguiente enlace: https://www.igepn.edu.ec/servicios/busqueda-informes

Los sobrevuelos hechos con dron durante esta campaña permitieron generar un modelo digital de terreno en el que se puede apreciar con gran detalle los campos fumarólicos del volcán (Fig. 2-a). Las temperaturas obtenidas tanto con cámara térmica como con la termocupla NO MUESTRAN CAMBIOS respecto a resultados obtenidos en campañas anteriores. La máxima temperatura fue de entre 85.4 °C (medición directa) y pertenece a la fumarola de muestreo (Fig. 2 a y b-4).

Trabajos de vigilancia de la actividad superficial del Volcán Guagua Pichincha
Figura 2. Modelos digitales de terreno en rango visual (a) y térmico (b), la numeración sirve para ubicar los diferentes campos fumarólicos en ambos modelos. (Elaborado por: B. Bernard/ IG-EPN).


Las mediciones remotas con cámara térmica arrojaron valores similares, de 86 °C a una distancia de 1-2 metros. Los demás campos fumarólicos obtuvieron valores de temperatura de: Domo 78 °C, Locomotora 82 °C, Alineadas 63 °C y Río Cristal 65 °C. Las aguas que emanan de las termas del Cristal tienen una temperatura de 52 °C.

Trabajos de vigilancia de la actividad superficial del Volcán Guagua Pichincha
Figura 3.- a) Fotografía de las mediciones de gas (MultiGAS: maletín de color amarillo) efectuadas en las fumarolas del domo del volcán Pichincha. (Foto cortesía de: Roberto Valdez / Robinski). b) Captura de pantalla de las mediciones de gas, la escala numérica de la izquierda le corresponde al dióxido de carbono (CO2) en color café y amarillo, mientras que la escala de la derecha le corresponde al dióxido de azufre (SO2) en color rojo y al ácido sulfhídrico (H2S) en color verde (Elaborado por: M. Almeida / IG-EPN).


Las mediciones realizadas con el equipo MultiGAS (Fig. 3 a) muestran principalmente que las concentraciones de dióxido de carbono (Fig. 3 b, línea café y amarilla, CO2) y ácido sulfhídrico (Fig. 3 b, línea verde, H2S) son potencialmente nocivas en exposiciones prolongadas (mayores que 10 minutos), y que alcanzan los 10000 (Escala izquierda de la Fig. 3 b) y 70 ppm (Escala derecha de la Fig. 3 b), respectivamente. Adicionalmente, durante esta misión se detectó por primera vez con el equipo multigas la presencia de dióxido de azufre (Fig. 3 b, línea roja, SO2) en una concentración moderada de 3.5 ppm (Escala derecha de la Fig. 3 b). Sin embargo, las razones obtenidas entre estas especies gaseosas no muestran cambios significativos y se mantienen los niveles de actividad actuales del volcán, catalogados como actividad superficial muy baja, e interna baja, ambos con tendencia sin cambio.

Trabajos de vigilancia de la actividad superficial del Volcán Guagua Pichincha
Figura 4.- Fuentes termales de la naciente del Río Cristal (Foto: R. Valdez / Robinski).


Es importante recordar a la ciudadanía que los cráteres volcánicos activos y las zonas de influencia volcánica presentan riesgos inherentes a la actividad de un volcán. El ingreso al Cráter del Guagua Pichincha se encuentra restringido no solo por la dificultad que supone la ruta de ingreso sino también por los peligros asociados a la actividad del volcán. Por lo cual se recomienda a la ciudadanía acatar las indicaciones de las autoridades y respetar la señalética.

Trabajos de vigilancia de la actividad superficial del Volcán Guagua Pichincha
Figura 5.- Infografía sobre los peligros de ingresar a Cráteres de Volcanes Activos (Elab: D. Sierra, M. Almeida, S. Hidalgo/ IG-EPN).


Al momento de la publicación de este reporte el Guagua Pichincha mantiene una actividad interna baja sin cambio y superficial catalogada como muy baja sin cambio. El IG-EPN informará oportunamente en caso de registrarse cualquier cambio o novedad.


Elaborado por:
M. Almeida, B. Bernard, D. Sierra, S. Hidalgo.

Colaboradores externos:
R. Valdez (Robinski).

Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional