Los días 21 y 22 de abril del 2026, técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional participaron de un evento por el VII Aniversario de Imbabura - Geoparque Mundial de la UNESCO, que se llevó a cabo en el Centro de Interpretación de la Reserva Ecológica Cotacachi Cuicocha y que incluyó también una breve una salida de campo a la laguna y algunos depósitos de rocas del complejo.
El Geoparque Imbabura, se localiza en la provincia del mismo nombre y fue creado el 30 de mayo de 2019 después de un extensivo periodo de evaluación y desarrollo. Los Geoparques Mundiales de la UNESCO son áreas geográficas únicas con sitios y paisajes de alta importancia geológica a nivel internacional. El Geoparque Imbabura fue el primero de su clase en Ecuador, luego le siguió el establecimiento del Geoparque Napo-Sumaco y el Geoparque Tungurahua, ambos en el año 2025. Todos ellos en conjunto forman parte de una red de más de 200 Geoparques localizados en 50 países a nivel mundial.
El evento, organizado por el Geoparque Imbabura, como parte de la Prefectura Ciudadana de Imbabura, y la Reserva Ecológica Cotacachi – Cayapas (Ministerio de Ambiente y Energía - MAE), contó con la participación de las instituciones ya mencionadas y, además, representantes de la Asociación de Artesanos Warmi Razu, La Universidad Técnica del Norte (UTN) y del Instituto Geofísico.
El objetivo fue dar a conocer a los asistentes nuevos avances en cuanto a la investigación sobre la historia geológica del Complejo Volcánico Cotacachi–Cuicocha, así como nuevas investigaciones científicas realizadas en temas ambientales y de conservación. Todo esto en conmemoración del 7mo aniversario y del establecimiento del Geoparque, en avance a la próxima evaluación, que se realizará a mediados del 2026 y que permitirá la revalidación del Geoparque por 4 años más por parte de la UNESCO.
Cuicocha es probablemente el geo-sitio más emblemático del Geoparque Imbabura, y su laguna es uno de los parajes turísticos más importantes y concurridos del país, cada año recibe alrededor de 100 mil visitantes entre nacionales y extranjeros.
A pesar de que la formación del complejo volcánico Cotacachi-Cuicocha empezó hace más de 160 mil años, su última erupción ocurrió apenas hace unos 2400 años, por lo cual está catalogado como “potencialmente activo”. Hoy se sabe que las últimas erupciones del Cuicocha fueron muy fuertes y violentas, formando importantes depósitos de rocas y ceniza, que actualmente esculpen los valles donde se ubican las poblaciones de Cotacachi y Quiroga.
Aunque el volcán ha permanecido tranquilo durante al menos dos milenios, presenta emisiones de gas y una leve actividad sísmica. Por tanto, cuenta con una moderna red de vigilancia, compuesta por sensores cGPS y estaciones sísmicas, la más reciente de los cuales fue instalada hace menos de un mes. Las tareas de vigilancia y el robustecimiento de la red de vigilancia son posibles gracias al Convenio de Cooperación Interinstitucional entre el IG-EPN y el Gobierno Autónomo Descentralizado de Santa Ana de Cotacachi.
D. Sierra, M. Almeida
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Como parte del monitoreo periódico del volcán Tungurahua, entre el 16 y 17 de abril de 2026, personal del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) junto con estudiantes de la Facultad de Geología llevaron a cabo trabajos de campo en la zona del volcán.
Los técnicos se desplazaron hasta el Refugio "Garganta de Fuego", ubicado al norte del volcán Tungurahua, para realizar la vigilancia morfológica y térmica de la actividad superficial mediante sobrevuelos con drones. Estos equipos están dotados de cámaras térmicas, visuales y multiespectrales, lo que permitió medir temperaturas y analizar cambios morfológicos en el cráter (Fig. 1).
Durante la campaña se ejecutaron varios sobrevuelos con el objetivo de generar modelos digitales de elevación y ortomosaicos, orientados a la evaluación de posibles variaciones en la actividad superficial del volcán.
Los resultados obtenidos no evidencian cambios significativos en la morfología del cráter respecto a campañas anteriores (14 de noviembre de 2024, 20 de noviembre de 2025) (Fig. 2).
En cuanto a las temperaturas, el valor máximo se localizó en el fondo del cráter, alcanzando 53°C según el sensor térmico del dron (Fig. 2). Al comparar estos resultados con los obtenidos en noviembre de 2025 (60.3 °C), no se observan diferencias relevantes por lo que estos valores pueden considerarse típicos para el volcán Tungurahua.
Durante el ascenso al refugio y los sobrevuelos con dron, también se aprovechó para observar otros volcanes de la zona, como el Chimborazo y El Altar (Fig. 3).
Por otro lado, entre el 15 y 16 de abril, los técnicos del IG-EPN visitaron a los Vigías/Observadores Volcánicos del volcán Tungurahua, ubicados en las localidades de Chacauco, Choglontus, Palictahua, Pondoa Bajo, Juive Grande, Illuchi, y Ulba (Fig. 4).
Los Vigías realizan el mantenimiento periódico a sus cenizómetros, una labor esencial para mantener operativa la red (Fig. 5). Aunque el volcán Tungurahua no presenta actividad eruptiva en la actualidad, estos equipos permiten recolectar ceniza volcánica proveniente de otros volcanes en erupción, como el Sangay.
Actualmente, el volcán Tungurahua, cuya última erupción ocurrió entre 1999 y 2016, presenta un nivel de actividad interna y superficial catalogada como Muy Baja.
Los trabajos aquí presentados fueron realizados con el apoyo logístico del Parque Nacional Cotopaxi (Ministerio del Ambiente y Energía).
E. Telenchana, H. Calderón
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Representantes del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional participaron en el “Workshop COPLAC Terrain Motion Service UC8 2026”, el cual permitió estudiar y exponer sobre la aplicación de datos de satélites de la constelación COPERNICUS que tiene como objetivo el monitoreo en geodesia y deformación volcánica mediante el uso de plataformas en línea con automatización de procesos. Este taller se realizó en la sede de Ciudad del Saber, en Ciudad de Panamá, entre el 20 y 21 de abril del presente año.
Estas reuniones de trabajo aportan al fortalecimiento de las capacidades de los distintos observatorios volcánicos de Latinoamérica a través de la colaboración e intercambio científico.
SA
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Los días 06 y 07 de abril de 2026, un grupo de técnicos del IG-EPN viajó al Cantón Archidona, provincia de Napo, para realizar una serie de charlas informativas enfocadas en el conocimiento del volcán Sumaco. El IG-EPN planea la instalación de una nueva estación sísmica permanente que contribuirá a la vigilancia de este volcán, pero también ayudará a robustecer la red sísmica nacional.
Aunque es poco conocido, el volcán Sumaco es un volcán potencialmente activo localizado a unos 50 km al NE de Tena y unos 30 km al SE del Chaco, dentro del Parque Nacional Sumaco-Napo-Galeras. Su forma cónica, así como los relatos históricos de 1895 y 1933 hacen pensar que el Sumaco ha tenido actividad eruptiva muy recientemente, aunque este dato no está del todo confirmado.
Los técnicos del IG-EPN dieron dos charlas en el auditorio Municipal del GAD de Archidona, una dirigida a los trabajadores del municipio y otra al personal encargado de las obras públicas, todo esto bajo la coordinación de la Unidad de Gestión de Riesgos del GAD. El objetivo fue mostrar a la población que ellos viven cerca de un volcán con actividad muy reciente, además hablarles de la iniciativa de la instalación de una estación sísmica en el cantón para el mejoramiento de la vigilancia sísmica y volcánica de la zona.
Los técnicos se dirigieron también a la zona de Hatun-Sumaco, una comunidad rural asentada unos 24 km al SE del volcán. Allí dialogaron con varios comuneros y les contaron un poco de la historia de su vecino, el volcán Sumaco. Luego, en compañía de algunos de ellos, recorrieron la zona de Hatun Sumaco hasta llegar a Pacto Sumaco para buscar un sitio idóneo para la futura instalación.
Se realizaron pruebas de ruido con un sismógrafo portátil y se ha propuesto que la instalación de realice en Pacto Sumaco, dado que la comunidad geográficamente bien ubicada y ofrece algunas de las condiciones necesarias para la transmisión de datos en tiempo real.
Se espera que los trabajos de instalación de la estación se completen en los próximos meses, lo cual permitirá incrementar las capacidades de vigilancia de esta zona.
D. Sierra, J. Salgado
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
El 16 de abril de 2026 se realizó en Portoviejo el evento “Foro Nacional 16A”, como un recordatorio del 10mo. aniversario del fuerte terremoto que sacudió al Ecuador el 16 de abril de 2016. El sismo, con epicentro en Pedernales, tuvo una magnitud de 7.8 Mw y una intensidad máxima de IX (según la Escala macrosísmica europea, EMS-98).
El sismo liberó una cantidad de energía equivalente a unas 30 mil bombas de Hiroshima, siendo el más destructivo de las últimas décadas. Provocó la muerte de más de 600 personas, más de 7 mil heridos y unos 22 mil damnificados. Los daños causados fueron cuantificados en más de 3000 millones de dólares.
Si deseas saber más sobre el sismo de 2016 mira el siguiente video: https://www.youtube.com/watch?v=FiJQkB3eK_o&t=1058s
Es por esto que la Secretaría de Gestión de Riesgo organizó un conversatorio en la Universidad San Gregorio de Portoviejo en la que se dieron cita diferentes actores y representantes del sector público, privado, académico y comunitario para analizar avances y definir acciones en la gestión de riesgos. El encuentro se centró en revisar lo ejecutado en la última década y proyectar estrategias para fortalecer la prevención ante desastres.
El foro incluyó la intervención del Dr. Daniel Sierra del Instituto Geofísico (IG-EPN) quien hizo hincapié en las lecciones aprendidas por el terremoto. Por ejemplo, la red de vigilancia sísmica del IG-EPN permitió observar como la ruptura del sismo se propagó hacia el sur, lo cual explica por qué los daños fueron mayores en la provincia de Manabí y no en Esmeraldas, de igual manera, la dirección de la ruptura justifica por qué el sismo no generó un tsunami, sino perturbaciones menores en el oleaje.
El trabajo del IG-EPN en esta década ha incluido el fortalecimiento de las redes de vigilancia, la realización del estudio de microzonificación sísmica en Portoviejo y la participación y colaboración con socios internacionales en estudios que han permitido caracterizar la zona de ruptura y el medio circundante. Del mismo modo, se habló de los avances que se han hecho hasta el momento para la implementación de un sistema de alerta temprana de tsunamis en Ecuador.
La jornada no se restringió a lo académico, dio lugar también a representaciones simbólicas que a través de la danza y el arte reflejaron el dolor de un pueblo afectado por el desastre pero que también ha luchado por salir adelante y por reconstruir lo perdido. Así mismo se dio a conocer la iniciativa “Raíces que sostienen” la cual promovió la reforestación en zonas vulnerables como señal de compromiso colectivo hacia la construcción de sociedades más resilientes.
La Secretaria Nacional de Gestión de Riesgos (Carolina Lozano), la Gobernadora de Manabí (Aurora Valle) y la Coordinadora de la Zona 4 de la SGR (María Mercedes García) entregaron reconocimientos por el trabajo de los Cuerpos de Bomberos de Portoviejo y Manta, los comités comunitarios, el voluntariado de Protección Civil y a la Universidad San Gregorio por tratarse de actores con una participación clave durante la emergencia causada por el sismo del 2016.
El evento dejó evidenciado que se ha trabajado mucho para fortalecer la Gestión de Riesgos y Desastres en nuestro país, pero aún queda un largo camino por recorrer. Debemos tomar en cuenta que los estudios del IG-EPN muestran que existe gran acumulación de energía frente a la costa de Esmeraldas, por lo que existe una gran probabilidad de ocurrencia de un evento sísmico de gran magnitud en esta zona en los próximos años/décadas.
Si deseas saber más sigue el siguiente enlace: https://www.igepn.edu.ec/interactuamos-con-usted/1971-ponencia-de-la-msc-patricia-mothes-en-el-4th-lacsc-sobre-monitoreo-con-gps-y-alerta-temprana-de-tsunamis-en-la-costa-de-ecuador
D. Sierra, M. Segovia, B. Ortiz
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN), y el apoyo del Grupo de Aviación del Ejército Ecuatoriano Nº45 (G.A.E 45) “Pichincha” perteneciente a la Brigada de Aviación del Ejército Nº15 “Paquisha”, coordinado con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), realizaron tareas de vigilancia de la actividad superficial en el volcán Sangay y el mantenimiento de su red de monitoreo instrumental; tareas ejecutadas entre los días 10 al 14 de abril de 2026 con centro de base de operaciones en Macas, provincia de Morona Santiago.
Vigilancia visual e infrarroja
El 10 de abril de 2026 se realizó un sobrevuelo de reconocimiento y vigilancia de la actividad superficial del volcán Sangay. Las tareas de vigilancia visual e infrarroja fueron posible a pesar de las condiciones climáticas de nubosidad, a distancias de entre 2 a 5 km del edificio volcánico y a una temperatura de 14 °C y con una humedad del 45%. La actividad superficial estuvo caracterizada por: eventuales emisiones desde el cráter norte y con carga leve de ceniza, generalmente alcanzando hasta una altura de entre 0.5 a 1 km de altura, y siendo disipada con ayuda de los vientos locales. Además, se observó un pequeño flujo de lava activo (desde el borde hasta la cota 4900 m. s. n. m.), y depósitos de material piroclástico localizados especialmente sobre el flanco noroccidental del volcán, asociado a la actividad descrita.
Mantenimiento y rehabilitación de la red de estaciones cercanas al volcán Sangay
Entre el 10 al 14 de abril de 2026, se realizaron las actividades relacionadas con el mantenimiento y rehabilitación de la red de estaciones cercanas, donde a pesar de las condiciones climáticas de intensa nubosidad en el día, se pudo aprovechar las ocasionales ventanas que permitieron arribar a los sitios de interés y realizar los trabajos planificados con la recuperación de equipos en la estación SAGA que estaba en un sector que ha sufrido alta incidencia de erosión en el río y la rehabilitación de la estación SLIZ, localizadas hacia el suroccidente del volcán Sangay.
F. Naranjo, D. Acosta, I. Tapa
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Entre el 23 y 26 de marzo de 2026, técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) realizaron una campaña de recolección de ceniza y mantenimiento de la red de cenizómetros del volcán Sangay, en las provincias de Chimborazo y Morona Santiago.
Esta red, operada por el IG-EPN con el apoyo de los voluntarios de la Red de Observadores Volcánicos del Ecuador (ROVE), permite evaluar y cuantificar la caída de ceniza asociada a la actividad eruptiva del volcán. El volcán Sangay, ubicado en la provincia de Morona Santiago, que mantiene un periodo eruptivo continuo desde 2019, presenta actualmente una actividad interna Moderada y una actividad superficial Alta.
Trabajo de campo
Durante la campaña se visitaron 29 sitios, donde se efectuó el mantenimiento de los cenizómetros y la recolección de muestras correspondientes al periodo comprendido entre el 03 de febrero de 2026 y el 26 de marzo de 2026. En este intervalo, el Centro de Avisos de Ceniza Volcánica de Washington (W-VAAC) reportó 136 emisiones de ceniza, con alturas de hasta 2 000 m sobre el nivel del cráter y una dispersión máxima de 128 km desde el volcán, con una dispersión en varias direcciones (Figura 2). De manera complementaria, los Observadores Volcánicos de las comunidades cercanas también realizaron el mantenimiento de sus cenizómetros y entregaron los filtros recolectados.
Además, durante esta campaña se instalaron dos nuevos cenizómetros en las localidades de Zuñac y 9 de Octubre, ubicadas al sur y suroriente del volcán, a aproximadamente 20 y 25 km de distancia, respectivamente (Figura 3). Esta ampliación de la red permitirá mejorar el monitoreo y control de las emisiones de ceniza que se dispersan en estas direcciones.
Así también, se procedió con la instalación de una cámara trampa en el sector de Picavos-Guarguallá (Figura 4), con el objetivo de contar con imágenes de respaldo de la actividad del volcán desde su flanco noroccidental.
Las muestras obtenidas fueron secadas y pesadas para determinar la carga de ceniza acumulada, expresada en gramos por metro cuadrado (g/m²). De acuerdo con esta clasificación, la caída de ceniza se categoriza como fuerte (>1000 g/m²), moderada (100–1000 g/m²), leve (10–100 g/m²) y muy leve (0–10 g/m²) indicando la cantidad de ceniza que cayó en cada localidad durante este periodo.
Los resultados indican que la caída de ceniza durante el periodo analizado fue de muy leve a leve en todas las localidades evaluadas (Figura 5). El valor máximo registrado fue de 15.9 g/m² en la comunidad de Retén Ichubamba, parroquia Cebadas (cantón Guamote). Estos valores reflejan una emisión baja de ceniza, en concordancia con la actividad superficial observada en el volcán.
La recolección periódica de ceniza y el mantenimiento de la red de cenizómetros permiten mejorar la comprensión de los procesos eruptivos del volcán Sangay y evaluar su impacto en las zonas pobladas, proporcionando información clave para el monitoreo y la gestión del riesgo volcánico.
Adicionalmente, durante esta campaña se realizaron sobrevuelos con dron en la confluencia de los ríos Volcán y Upano, con el objetivo de evaluar la evolución de la laguna formada aguas arriba desde 2020 debido al material volcánico transportado por el río Volcán. Las observaciones realizadas muestran que no se han producido cambios morfológicos significativos en la zona y que el flujo de agua corre con normalidad. Asimismo, se evidenció un descenso en el nivel de agua de la laguna, reflejado en la presencia de bancos de arena expuestos.
Durante esta campaña, también se aprovecharon las actividades de campo para realizar trabajos geológicos complementarios (Figura 7), entre ellos el análisis de depósitos de avalancha en la zona Quinta Cooperativa–Luz de América, el reconocimiento de depósitos morrénicos y valles en U en el sector de Atillo, y la evaluación de un deslizamiento ocurrido en el sector de Cebadas el 31 de marzo de 2025.
E. Telenchana, B. Bernard
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Como parte del monitoreo continuo del volcán Cotopaxi, el 1 de abril de 2026, técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) se desplazaron hasta la zona del parqueadero del refugio “José Ribas”, ubicado al norte del volcán.
El objetivo fue realizar la vigilancia multiparamétrica de la actividad superficial del volcán, mediante sobrevuelos con drones equipos con cámaras térmicas, visuales y multiespectrales, lo que permitió medir temperaturas y analizar cambios morfológicos en zona alta del volcán, por ejemplo, en la zona del cráter.
Durante la campaña se ejecutaron múltiples sobrevuelos con el objetivo de generar modelos digitales de elevación y ortomosaicos, orientados a la evaluación de posibles variaciones en la actividad superficial del volcán. Los resultados obtenidos no evidencian cambios significativos en la morfología del cráter en comparación con campañas anteriores (7 de noviembre de 2025). El evento más relevante fue el desprendimiento de un sector de la pared rocosa denominada Yanasacha, ocurrido el día 14 de marzo 2026, el cual generó una avalancha de nieve. El análisis preliminar indica que el área afectada fue de aproximadamente 75 m2, con un volumen cercano a los 1000 m3.
En cuanto a las temperaturas, el valor máximo se localizó en el fondo del cráter, alcanzando más de 200 °C y saturando el rango High Gain del sensor térmico del dron (Fig. 3). Al comparar estos resultados con los obtenidos en noviembre de 2025 (152 °C), se observa un ligero incremento en los valores de temperatura, que pueden considerarse como típicos de un volcán activo con dos erupciones recientes (2015, 2022-2023), como el Cotopaxi. Por otro lado, factores climáticos, parámetros de vuelo, entre otros aspectos de índole superficial, pueden influir en este tipo de mediciones.
Por otro lado, se realizaron sobrevuelos en la zona del campo fumarólico de Yanasacha, lo que permitió observar con mayor detalle su morfología y temperatura, registrándose un valor máximo de 45 °C. Asimismo, se identificó el área desde la cual se desprendió un bloque de roca que generó la avalancha de nieve del 14 de marzo de 2026 (Fig. 4).
Finalmente, durante los sobrevuelos con dron también se aprovecharon las buenas condiciones climáticas para observar otros volcanes de la región, como el Sincholagua, Cayambe, Antisana, Sumaco, entre otros.
Actualmente, el volcán Cotopaxi presenta un nivel de actividad interna Baja con tendencia ascendente y una actividad superficial Baja sin cambios.
Los trabajos aquí presentados fueron realizados con el apoyo logístico del Parque Nacional Cotopaxi (Ministerio del Ambiente y Energía).
E. Telenchana, B. Bernard, H. Calderón, M. Almeida.
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Con el objetivo de realizar tareas de vigilancia multiparamétrica de la actividad superficial del volcán Guagua Pichincha, un equipo del Área de Vulcanología del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) se trasladó a la zona del cráter el 19 de marzo de 2026. Es importante recordar que el ingreso al cráter del Guagua Pichincha se encuentra prohibido para actividades turísticas por motivos de seguridad. Este tipo de misiones técnicas sólo se realizan de manera esporádica y con el fin de aportar datos necesarios para la vigilancia volcánica. Adicionalmente se realizan considerando los niveles de actividad, estrictas normas de seguridad y manteniendo contacto permanente con el equipo de vigilancia a tiempo real en el Centro de Monitoreo del IG-EPN.
Durante la campaña se ejecutaron múltiples sobrevuelos con drones equipados con sensores visibles, térmicos y multiespectrales, con el objetivo de generar modelos digitales de elevación y ortomosaicos orientados a la evaluación de posibles variaciones en la actividad superficial del volcán. Los resultados obtenidos no evidencian cambios significativos en comparación con la campaña previa (15 agosto 2025). La temperatura máxima registrada mediante el sensor térmico del dron fue de aproximadamente 84 °C, correspondiente a la fumarola de muestreo en un sobrevuelo a corta distancia. En la figura 1 se presentan las temperaturas máximas aparentes obtenidas por medio del levantamiento fotogramétrico para esta campaña, así como para una previa, debido a la altura del sobrevuelo, las temperaturas mostradas en la figura 1 no corresponden al máximo mencionado anteriormente, y son subestimadas.
También se realizaron varios sobrevuelos en las cercanías de los campos fumarólicos utilizando un dron equipado con un equipo MultiGAS para realizar mediciones de concentraciones gaseosas (Fig. 2).
Adicionalmente, un grupo de técnicos descendió hasta la zona del cráter con el fin de realizar mediciones directas en las zonas fumarólicas, las cuales serán comparadas con los datos obtenidos mediante sobrevuelos con drones. Este procedimiento tiene como objetivo evaluar la confiabilidad de las mediciones remotas y, a futuro, evitar el ingreso a zonas de riesgo para las labores de monitoreo, reduciendo así la exposición del personal a los peligros asociados.
Se realizaron mediciones de temperatura utilizando una cámara térmica, así como una termocupla para medición directa, en ambos casos se registraron temperaturas máximas de 86 °C, lo que concuerda con las mediciones remotas realizadas con dron (Fig. 3).
Los técnicos realizaron mediciones directas de gases volcánicos utilizando un equipo portátil MultiGAS, con el fin de caracterizar la composición de las emisiones en la zona de estudio (Fig. 4). Los resultados evidencian la presencia de especies como dióxido de carbono (CO₂), ácido sulfhídrico (H₂S) y dióxido de azufre (SO₂), este último detectado por primera vez desde septiembre de 2024. Las concentraciones de todos los gases emitidos por las fumarolas de Guagua Pichincha pueden resultar nocivas en condiciones de exposición prolongada. El análisis de las relaciones entre estos gases no muestra variaciones significativas respecto a campañas anteriores, por lo que los niveles de actividad del volcán se mantienen dentro de los rangos actuales, catalogados como actividad superficial e interna Baja, ambas con tendencia: Sin cambio.
Es importante recordar a la ciudadanía que los cráteres volcánicos activos y las zonas de influencia volcánica presentan riesgos inherentes a la actividad de un volcán. El ingreso al interior del Cráter del Guagua Pichincha se encuentra restringido no solo por la dificultad que supone la ruta de acceso, sino también por los peligros asociados a la actividad del volcán. Por lo cual se recomienda a la ciudadanía acatar las indicaciones de las autoridades y respetar la señalética.
H. Calderón, E. Telenchana, M. Almeida, B. Bernard, J. Naranjo.
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
El 01 de abril de 2026, un equipo de técnicos del IG-EPN visitaron el refugio del Volcán Cotopaxi, con el objetivo de entablar un conversatorio con su personal, para explicarles el estado actual del volcán Cotopaxi, mejorar los protocolos de comunicación interna y repasar los planes de contingencia del Refugio.
Desde su construcción en 1971 el Refugio José Ribas ha recibido a miles de turistas de todo el mundo en busca de conocer la belleza del Volcán Cotopaxi, siendo una parada casi obligatoria para todos aquellos que anhelan conquistar su cumbre o simplemente disfrutar de una bebida caliente y contemplar el paisaje. El Parque Nacional Cotopaxi es uno de los más visitados el país y recibe cada año entre 100 mil y 250 mil turistas muchos de los cuales llegan hasta el Refugio.
En las últimas semanas el Cotopaxi ha mostrado comportamientos anómalos incluyendo un aumento en el conteo de los eventos sísmicos, así como ligeras emisiones de gases y vapor de agua un poco más energéticas de lo normal, mismos que han despertado la atención de los técnicos del IG-EPN, quienes han redoblado las tareas de vigilancia a la espera de nuevos cambios.
Probablemente el suceso más llamativo ocurrido en el Cotopaxi en los últimos tiempos fue la avalancha de nieve que descendió desde el campo fumarólico de Yanasacha el día 14 de marzo de 2026. Aunque no parece estar necesariamente ligada a la actividad del volcán (sino a factores climáticos externos) este evento condujo a la publicación Informe Volcánico Especial Cotopaxi N° 2026–001, disponible en: https://informes.igepn.edu.ec/igepn-registro-web/pages/public/InformeGenerado.jsf?directorio=35868
Por otra parte, personal del IG-EPN realizó una misión de ascenso a la cumbre el día 26 de marzo para recolectar más datos sobre la actividad superficial del volcán. En el marco de estas actividades se tomó la oportuna decisión de entablar un conversatorio con el personal del Refugio para ponerlos al tanto de la situación actual del volcán y afinar los protocolos de comunicación en caso de emergencia.
Al momento no se espera que las anomalías observadas conduzcan a una erupción grande, sin embargo, los andinistas y las personas que trabajan en el Refugio podrían verse afectadas incluso en escenarios más pequeños, dada su permanencia en una zona muy cercana al cráter. Un buen ejemplo sería la erupción del 21 de octubre de 2022, cuando una pequeña emisión de ceniza provocó caída de cascajo en el Refugio, forzando la evacuación de la mayor parte de ocupantes del mismo y dando inicio al proceso eruptivo del 2022-23.
D. Sierra, M. Almeida
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