Entre el 06 y 07 de mayo de 2026 técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) realizaron tareas de vigilancia en el Complejo Volcánico Chiles Cerro Negro (CV-CCN) en la frontera entre colombo-ecuatoriana a unos 25 km al Este de Tulcán.
Los trabajos de vigilancia se centraron en las vertientes y fuentes termales de la zona, incluyendo: Lagunas Verdes, La Colorada, Aguas Negras, Aguas Hediondas, Pijuabe y El Artezón. En todas ellas se realizó la medición de parámetros fisicoquímicos y se realizó el muestreo para la determinación de elementos mayoritarios en agua. Los análisis fueron realizados por el Centro de Investigación y Control Ambiental de la EPN (CICAM).
De igual manera, se realizó el mantenimiento del equipo MultiGAS permanente, operativo en la zona de Aguas Negras desde junio de 2023. Este equipo mide de manera continua la temperatura de la fuente y las proporciones de los gases emitidos. Adicionalmente, se efectuaron campañas de medición con el MultiGAS portátil, con el fin de complementar y cotejar la información obtenida por la estación permanente mediante registros puntuales de las emisiones gaseosas en la zona de estudio.
Las tareas de vigilancia fueron reforzadas con sobrevuelos de dron que permiten observar posibles cambios de temperatura o cambios morfológicos en zonas de difícil acceso como es el caso de la fuente termal del Hondón.
Finalmente, se realizó el mantenimiento de la red de cenizómetros del Complejo Volcánico Chiles–Cerro Negro, instalada desde el año 2015, cuya función es cuantificar la caída de ceniza y recolectar muestras no contaminadas. Cabe recalcar que, desde el inicio de la actividad sísmica anómala en el complejo volcánico, ni el Chiles ni el Cerro Negro han registrado actividad eruptiva o emisiones de ceniza.
Al momento de emisión de este informativo, el Complejo Volcánico Chiles - Cerro Negro mantiene un nivel de actividad interna catalogada como: baja, sin cambios, y superficial catalogada como: muy baja, sin cambios. EL IG-EPN mantiene la vigilancia permanente de este complejo volcánico.
D. Sierra, E. Telenchana, M. Almeida
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Un equipo técnico del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN), gracias a la coordinación de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), recibió el apoyo de un helicóptero y tripulación del Grupo de Aviación del Ejército Ecuatoriano Nro. 45 – Pichincha, perteneciente a la Brigada de Aviación del Ejército Nro. 15 - Paquisha, con el objetivo de efectuar tareas de vigilancia de la actividad superficial en el volcán El Reventador, así como el mantenimiento de su red permanente de monitoreo instrumental. Las tareas se ejecutaron entre los días 15 y 20 de abril de 2026.
El IG-EPN agradece el profesionalismo demostrado por la tripulación de la aeronave en la ejecución de los sobrevuelos, al mando del Cap. Fernando Martínez, Cap. Fernando Capelo, Stte. Jeremy Villavicencio y Cbop. Ángel Quinaucho; así como a la Hostería El Reventador (Ing. Joselito Amaguay y Sra. Rosita Alulema) por la logística prestada para el uso del helipuerto durante la ejecución de los trabajos aéreos.
El volcán El Reventador (Fig. 1), se ubica en la provincia de Sucumbíos, aproximadamente a 90 km al oriente de la ciudad de Quito. El 3 de noviembre de 2002, fue el responsable de la mayor erupción registrada en el último siglo en el Ecuador. Desde ese entonces, ha mantenido niveles altos de actividad constante, monitoreada de forma permanente por el IG-EPN.
Trabajos de Vigilancia Volcánica
Durante el sobrevuelo de vigilancia se pudo constatar que la actividad superficial del volcán estaba caracterizada por la ocurrencia de explosiones en el cráter del volcán, específicamente del vento sur, cuya frecuencia era de aproximadamente 20 – 30 minutos entre cada evento; algo típico dentro de los niveles de actividad del volcán durante los últimos años. Estas explosiones generaban columnas de emisión de gas y ceniza en contenido moderado, que alcanzaban entre 500 y 1000 m sobre el nivel del cráter, y tomaban dirección preferencial al noreste, en función de la dirección predominante de los vientos en la zona. Eventualmente, algunas de estas explosiones generaban pequeños flujos piroclásticos que descendían por el flanco sur. El flujo de lava que desciende por el flanco suroriental se mantiene activo desde 2024, pero se restringe a la zona alta del edificio volcánico.
Las temperaturas máximas aparentes registradas alcanzaron > 350º C en el cráter del volcán, estas temperaturas son consideradas como altas, a pesar de ser subestimadas por las condiciones en las que se realiza la captura. Durante las mediciones de gas (MultiGAS), se pudo detectar un pico de dióxido de azufre (SO2), y otro de dióxido de carbono (CO2), ambos de origen magmático en concentraciones ambientales bajas.
Las altas temperaturas y la emisión de gases magmáticos son considerados como normales para un volcán en erupción, tal como El Reventador.
Mantenimiento y rehabilitación de la red de estaciones
Varios trabajos se llevaron a cabo durante esta misión, de ellos se destaca la rehabilitación de la estación sísmica, infrasonido y cámara visual de “Copete”. Así mismo, se recuperaron componentes valiosos en la estación “Charlie”, cuyo objetivo es analizar los datos obtenidos durante su operatividad. Tanto “Copete” como “Charlie” son parte de las estaciones de más alto riesgo debido a su ubicación y falta de accesibilidad.
La estación “Copete” envía información valiosa para emitir alertas oportunas a la comunidad en cuanto a la generación de lahares, dispersión de nubes de ceniza, y generación de flujos piroclásticos.
Al momento de la elaboración del presente informe la actividad del volcán El Reventador se cataloga como: INTERNA: MODERADA, SIN CAMBIO y SUPERFICIAL: ALTA, SIN CAMBIO.
M. Almeida, F. Vásconez, C. Macías, E. Pinajota, C. Espín, F. Mejía
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Un equipo técnico del Instituto Geofísico ascendió al volcán Cotopaxi el día 26 de marzo de 2026, con el objetivo de realizar algunos trabajos de vigilancia de la actividad superficial del volcán, entre ellos la medición de temperatura (dron infrarrojo, cámara infrarroja, y termocupla), así como la medición de gas volcánico (multiGAS).
El ascenso fue posible gracias a la colaboración del Sr. Cristian Rivera (Guía de alta Montaña – ASEGUIM), quién lideró la expedición hacia la cumbre; y el apoyo logístico del Refugio José Ribas y el Parque Nacional Cotopaxi - MAE en las personas de: Sr. Fernando Rubio (Administrador Refugio) y Sr. Francisco Núñez (Director Parque Nacional Cotopaxi), quienes facilitaron a todo el equipo los servicios del Refugio.
El Cotopaxi es uno de los volcanes activos más importantes del arco volcánico ecuatoriano. Sus fases eruptivas más recientes ocurrieron en 2015 (en condiciones de conducto cerrado: meses de agitación) y 2022 (en condiciones de conducto abierto: súbita). Estas dos experiencias contribuyeron al fortalecimiento de la relación entre guías certificados, científicos del Instituto Geofísico y funcionarios del Parque Nacional Cotopaxi.
El equipo inició el ascenso a las 0h00 TL, una vez en la cumbre se realizó una medición de temperatura ambiente (- 5 ºC) para calibrar los análisis posteriores de temperaturas obtenidas.
Se realizaron mediciones de temperaturas utilizando diferentes metodologías: directo (termocupla) y remoto (cámara infrarroja). Las temperaturas directas son más fiables, pero son muy puntuales, es decir cubre una zona muy pequeña; mientras que las remotas permiten tener un campo de observación más amplio, aunque están limitadas por las condiciones ambientales (presencia de nubles, humedad, distancia y geometría del cuerpo), por tanto se considera la temperatura máximas aparente (TMA), que suelen diferir ligeramente de la temperatura real. En la cumbre fue posible medir la temperatura del glaciar, con un valor de -5 ºC, similar a la temperatura ambiental, a una profundidad de 0.50 m, La pared interna del cráter en el borde nororiental mostró una TMA-Remota de 14.5 ºC, con volcán nublado, considerándose como referencial, debido a la presencia de nubosidad. El sustrato rocoso en la zona aledaña al campo fumarólico de Yanasacha, en la ruta de descenso, mostró temperaturas de: T-directa= -1.5 ºC; TMA-remota= 3.5 ºC. Todas estas temperaturas pueden ser consideradas como bajas, sin embargo, el campo fumarólico de Yanasacha mostró TMA-remotas y variables entre 28 y 45 ºC, distribuidas en todo el campo. La máxima temperatura se ubica al occidente del campo fumarólico. Se divisaron distintos chorros de gas focalizados, especialmente en la zona del colapso de roca que generó la avalancha del 14 de marzo del año en curso.
En cuanto a la medición de gas, durante el ascenso no se pudo percibir claramente el olor a ácido sulfhídrico (H2S; gas hidrotermal maloliente, similar a huevos podridos), con excepción de la cumbre. El nivel de percepción del gas fue descrito por el guía como bajo, tomando en cuenta su experiencia en la percepción de este gas durante otros ascensos previos.
El equipo multigas pudo detectar bajas concentraciones (0.5 - 1 ppm) ambientales en el sector aledaño al campo fumarólico de Yanasacha, y moderadas (> 1 ppm) en la cumbre norte del volcán.
Las razones entre las concentraciones de diferentes especies de gas que se detectaron se mantienen estables respecto a la última medición (realizada por un guía ASEGUIM: Sr. Marco Aza), del 5 de marzo de 2026, y corresponden a la detección de gas magmático (CO2/SO2 < 7, SO2/H2S < 3), más rico en dióxido de azufre (SO2), si lo comparamos con mediciones realizadas en 2025 y 2024.
Es importante mencionar que las concentraciones ambientales son variables en función de la velocidad y dirección del viento. Por tanto, portar una máscara contra gases ácidos y halogenuros (tipo E - color amarillo) para ser utilizada de forma eventual, constituye una medida de mitigación al impacto directo de estos gases potencialmente nocivos para la salud. Durante el ascenso realizado, se registraron concentraciones bajas de este gas desde la cota de los 5.600 m snm, y valores moderados en la zona de la cumbre (5.897 m snm).
De forma sintética se puede concluir que: 1. Se registró un incremento de SO2 (gas magmático) en la composición química de la pluma de gas emitida desde el cráter. 2. Se registró un leve aumento en la temperatura de las rocas del campo fumarólico de Yanasacha, especialmente en el sector occidental. 3. Las temperaturas medidas en el glaciar y sustrato rocoso son consideradas como normales.
Al momento de la emisión del presente informativo, la actividad del volcán se mantiene catalogada como: Interna BAJA, con tendencia ASCENDENTE; y Superficial BAJA, con tendencia SIN CAMBIO.
Marco Almeida, Freddy Vásconez, Daniel Sierra.
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
La tarde del 12 de marzo de 2026 se publicó en redes sociales un vídeo donde las aguas del volcán Quilotoa generaban fuertes olas. Este oleaje sacudía de manera brusca los botes atracados en el muelle. El vídeo se viralizó rápidamente causando incertidumbre, pues se presumía que podría tratarse de un fenómeno asociado a la actividad volcánica en el Quilotoa.
El Ministerio del Ambiente publicó un comunicado, aclarando que el oleaje había sido provocado por un deslizamiento en la cara sur-este del volcán. El Instituto Geofísico envió una misión técnica a la zona, el día 13 de marzo con el fin de medir los gases liberados a través del agua, la temperatura y cartografiar la cicatriz dejada por el deslizamiento. En estas mediciones no se detectaron anomalías.
También se realizaron sobrevuelos con dron para el mapeo de la morfología de la caldera y de la zona del deslizamiento. De este modo los técnicos corroboraron que la causa del oleaje fue un pequeño deslizamiento que tenía un área de 150 x 50 metros y un volumen estimado de 20 mil metros cúbicos.
Otra misión se dirigió a la zona de Quilotoa entre el 16 al 18 de marzo con el objetivo de realizar un mapeo más completo de las emisiones de CO2 proveniente de la laguna. Los técnicos realizaron una campaña de medición de CO2 gracias a la colaboración del CTC Quilotoa. Como resultado se obtuvo un total de 93 mediciones individuales, que permitieron calcular un flujo total de 248 t/día (un valor bajo comparado con las últimas mediciones del año 2025).
Esta misión incluyó además una revisión de las fuentes termales periféricas del volcán Quilotoa, donde se visitaron las zonas de Kunun Yaku, Casa Quemada, Padre Rumi y Cashapata. En todas ellas, se llevó a cabo la medición de parámetros físico-químicos y el muestreo de aguas. Estas muestras están siendo analizadas en los laboratorios del Centro de Investigación y Control Ambiental de la Politécnica Nacional (CICAM) donde se llevará a cabo la determinación de elementos mayoritarios.
Finalmente, un tercer equipo técnico realizó la búsqueda de sitio e instalación temporal de dos estaciones sísmicas en el flanco Sureste y Norte de la caldera con el objetivo de robustecer la red de vigilancia y así mejorar las capacidades de vigilancia instrumental del IG-EPN en la zona.
Todas las observaciones realizadas durante estas campañas fueron compiladas en un Informe Especial publicado el 24 de marzo del 2026, en este informe se descarta que exista una relación entre este oleaje y algún incremento en la actividad del volcán y, al contrario, destaca que las emisiones de gas desde la laguna permanecen en niveles bajos. Pueden revisar el informe en el siguiente enlace: https://informes.igepn.edu.ec/igepn-registro-web/pages/public/InformeGenerado.jsf?directorio=35918
D. Sierra, S. Hidalgo, M. Almeida, H. Calderón, E. Telenchana, C. Viracucha, F. Vasconez, E. Rodríguez, D. Acosta
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Entre el 1 y 2 de diciembre de 2025, y del 13 y 15 de enero del 2026, técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) realizaron tareas de vigilancia en el Complejo Volcánico Chiles Cerro Negro, localizado aproximadamente a 25 km al oeste de la ciudad de Tulcán, en la frontera entre Ecuador y Colombia.
Durante estas campañas los técnicos realizaron trabajos de vigilancia en las vertientes termales de: Lagunas Verdes, La Colorada, Aguas Negras, Aguas Hediondas, El Artezón y Potrerillos. De igual manera, se realizó el mantenimiento del equipo MultiGAS permanente, operativo en la zona de Aguas Negras desde junio de 2023.
Un aspecto que llamó especialmente la atención de los técnicos fue la formación de una pequeña laguna en la parte posterior de la surgente de agua de Aguas Hediondas, junto a la Virgen. Esta novedad fue observada y reportada por los cuidadores del balneario y corroborado por personal del IG-EPN que se encontraba en la zona en noviembre de 2025. La laguna estaba presenten durante la campaña de diciembre de 2025; sin embargo, para enero del 2026 se constató que se había secado.
Algo similar ocurrió con algunas vertientes que aparecieron en la zona aledaña a la Virgen, las cuales se abrieron repentinamente y luego de un tiempo se secaron. Durante esta campaña, los técnicos inspeccionaron el área y realizaron varias mediciones y muestreos, incluyendo una campaña de medición de CO₂ difuso, cuyas últimas mediciones previas se habían realizado en 2023.
El Balneario de Aguas Hediondas se encuentra actualmente en proceso de remodelación, como parte de un proyecto integral impulsado por la Prefectura del Carchi para repotenciar el turismo en la zona. En el marco de estas actividades, los técnicos se reunieron con el Prefecto del Carchi y su equipo de trabajo, a fin de informarles sobre las novedades observadas durante la visita realizada el 2 de diciembre de 2025.
Una de las principales recomendaciones del IG-EPN fue no construir caminos de acceso turístico hacia la zona de la Virgen y mantener la restricción de ingreso a las áreas de surgencia de agua y gas. Un primer informe preliminar fue remitido a las autoridades el 13 de enero de 2026. Los nuevos datos recolectados durante la campaña de enero se encuentran actualmente en proceso de análisis, a la espera de la elaboración de un nuevo informe.
Durante la campaña se incorporó al inventario nacional la fuente termal de Pijuabe, localizada en las afueras de la ciudad de Tulcán. Esta fuente presenta una temperatura cercana a los 30 °C y ha sido utilizada tradicionalmente por miembros de la comunidad con fines recreativos y de baño.
La vigilancia en el Complejo Volcánico Chiles–Cerro Negro se mantiene de forma permanente. El Instituto Geofísico informará oportunamente en caso de registrarse novedades adicionales.
D. Sierra, E. Telenchana, M. Almeida, H. Calderón
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